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Es cuestion de perspectiva

“Les he dicho todo lo anterior para que en mí tengan paz. Aquí en el mundo tendrán muchas pruebas y tristezas; pero anímense, porque yo he vencido al mundo.” Juan 16:33 (NTV)

 

Hace un tiempo tuve la oportunidad de ver el nacimiento de unas tortugas. Las tortugas tenían (y tienen) que trabajar duro para salir del nido y llegar al mar, pero este proceso es necesario para que las tortugas puedan enfrentar su vida en el mar. No solamente lo necesitan para fortalecer sus músculos, pero también para orientarse pues regresarán a esta playa para anidar, y para conquistar esta primera lucha en preparación para las futuras. Con todo lo que tienen que enfrentar, ellas no se rinden… si hacen pausas para recobrar fuerzas, pero de ahí siguen hasta llegar a su meta: el mar.

A nosotros nos pasa igual, requerimos situaciones difíciles para ser fortalecidos. Y son en los momentos de dificultad que más crecemos. Si no tuviéramos dificultades o problemas, no estaríamos listos para lo que vendrá, nuestros músculos emocionales y espirituales no estarían fuertes, y lo que vendrá es mucho más duro que lo actual. No tendríamos oportunidad de crecer y mejorar. Y si, es difícil llegar a la meta, enfrentaremos obstáculos que nos costarán superar, tendremos que hacer pausas (lo cual está bien y necesario), y estaremos tentados a quedarnos ahí, pero lo que no podemos hacer es quedarnos ahí plantados para ser pisoteados por alguien o morir bajo el sol caliente (lo que les pasaría a las tortugas) y dejar de llegar a la meta.

No fuimos creados para quedarnos ahí, como las tortugas marinas no fueron creadas para la tierra seca. Cuando estemos en nuestro “mar”, cuando hayamos llegado a nuestra meta, podremos disfrutar de todo lo que este trae, podremos explorar, descansar, etc., pero lo clave es nunca rendirnos. Necesitamos esos momentos difíciles para crecer, madurar y estar listos para lo que vendrá – no olvides esto cuando estés tentad@ a rendirte, cuando no veas el “mar” (la meta). ¡Levántate y sigue tu camino al mar!  ¡Aprecia los obstáculos en tu vida como oportunidades que te están fortaleciendo y madurando! ¡Mantén tus ojos fijos en la meta, no en los obstáculos!

Escrito por: Rebekka Otremba

Rebekka Otremba
Soy Rebekka Otremba. Soy colombo-alemana, y estudié una Licenciatura en Biblia y Teología, una Maestría en Psicología Clínica Cristiana, tengo un Diploma Avanzado en Respuesta en Crisis y Cuidado en Caso de Trauma, estudios en tratamiento de Desordenes Alimenticios, y varios cursos de Consejería/Psicología. Soy Master Coach en Salud Mental con especialización en Prevención de Suicidio. Mi pasión y deseo es ayudar a los jóvenes con sus luchas, problemas y dificultades, poder escucharlos, consolarlos, animarlos y aconsejarlos para lograr el potencial que Dios les ha dado. Estoy dispuesta y deseosa de escucharte y ayudarte. Si necesitas ayuda, contáctame al correo electrónico: conversemosenconfianza@gmail.com. No lo enfrentes sol@

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