Les dijo también: ¿Quién de vosotros que tenga un amigo, va a él a medianoche y le dice: Amigo, préstame tres panes, porque un amigo mío ha venido a mí de viaje, y no tengo qué ponerle delante; y aquél, respondiendo desde adentro, le dice: No me molestes; la puerta ya está cerrada, y mis niños están conmigo en cama; no puedo levantarme, y dártelos? Os digo, que aunque no se levante a dárselos por ser su amigo, sin embargo por su importunidad se levantará y le dará todo lo que necesite . Y yo os digo: Pedid , y se os dará; buscad , y hallaréis; llamad , y se os abrirá. Porque todo aquel que pide, recibe; y el que busca, halla; y al que llama, se le abrirá. S. Lucas 11:5-10 RVR1960
Después de que Jesús enseña a orar a sus discípulos, y desde luego nos enseña a nosotros, nos da la clave para recibir respuestas. ¿Cual es la clave?
Insistamos, insistamos, insistamos. No porque Dios no nos escuche, sino porque de alguna manera, nuestra insistencia, pone de manifiesto nuestro carácter y nuestras prioridades.
Dicho esto, Jesús nos pide tres acciones:
1 ) Pida. Porque solo el que pide recibe.
2 ) Busque. Porque solo el que busca encuentra.
3 ) Llame. Porque solo a aquel que llama, se le abre la puerta.
¿Todavía no ha recibido, encontrado o no se le han abierto las puertas? Siga pidiendo, siga buscando y siga llamando? ¿Hasta cuando?
Hasta recibir encontrar y ver las puertas abiertas, en el Nombre de Jesús.
Ánimo, aquí estoy por la gracia y misericordia de Dios, insistiendo ante Dios, para que usted, para que yo y para que nuestras familias, seamos bendecidos, según la buena mano del Señor.
Todo, todo va a estar bien en el Nombre de Jesús.
Dios te bendiga.
P. Hugo Aguilar