Por cuanto en mí ha puesto su amor, yo también lo libraré; Le pondré en alto, por cuanto ha conocido mi nombre. Salmo 91:14 (RVR1960)
Nuestro pasaje de hoy es sumamente apasionante, tiene que ver con el verdadero sentido de la adoración, poner nuestro amor en él, no hay secretos, no hay mística, la genuina y verdadera adoración radica en poner nuestro amor en él, un amor que voluntariamente escoge estar en Dios y permanecer en él. Cuando ponemos nuestro amor en Dios, nuestro mismo corazón genuinamente le buscará, lo llamará, estará listo para responder en obediencia y espontáneamente se volverá a Dios en absoluta adoración, el asunto aquí es ¿Dónde estamos poniendo nuestro amor? ¿Quién o qué tiene nuestra atención? Jesús lo dijo de esta manera: Porque donde esté vuestro tesoro, allí estará también vuestro corazón. Mateo 6:21(RVR1960).
El deseo de Dios es tu corazón, el no anhela nuestro dinero, tampoco nuestros chunches, pero si anhela nuestro corazón, él sabe que si tiene nuestro corazón tendrá nuestro amor y si tiene nuestro amor tendrá todo de nosotros, ¡Dios es un conquista corazones! Y su fin luego de conquistarnos es LIBRARNOS de mal y ponernos en ALTO, leamos nuevamente
Por cuanto en mí ha puesto su amor, yo también lo libraré; Le pondré en alto, por cuanto ha conocido mi nombre. Salmo 91:14 (RVR1960)
Echa un vistazo a las escrituras, todo aquel que adoró fue protagonista de 2 cosas, uno protección y dos fama, Dios los ponía en alto, En lo absoluto, si tú corazón está en él, lo siguiente que vendrá será protección, Dios protegerá a su adorador y dos Dios hará lo que sea para ponerte en ALTO.
Pongamos nuestro amor en EL y el hará!
Apasiónate y permanece!!!
Escrito por Michael Bermudez