El que tiene mis mandamientos, y los guarda, ése es el que me ama; y el que me ama, será amado por mi Padre, y yo le amaré, y me manifestaré a él. Juan 14:21
Nuestro amor por Dios queda demostrado en la obediencia a El, haciendo lo que El nos manda. Esa es la verdadera muestra o prueba de nuestro amor por El. No es declararlo con la boca, servirle, etc. Todo esto debe ser parte de nuestra muestra de amor, como extras, pero si ellos no van acompañados de la obediencia, entonces es solamente religión, pero no realmente amor y una relación.
Y esto trae una consecuencia buena: ser amados por el Padre y el Hijo y que El se va a manifestar a nosotros. ¿No es lo que todos deseamos? Ver cómo Dios se manifiesta a nuestra vida? Bueno, nos animo a que demostremos nuestro amor por Dios siendo obedientes y veremos cómo El se manifiesta en nosotros.
Escrito por Rebekka Otremba