Los niños y adolescentes prefieren ser elogiados por sus buenas acciones, que castigados por su mal comportamiento. Considere un acercamiento positivo hacia un mejor comportamiento:
1.El momento cuenta. Felicite a su hijo/a tan pronto como note alguna actitud responsable. Por ejemplo: “Gracias por hacer la tarea sin que nadie te lo recordara”. Hacer notar un buen comportamiento en el momento en que sucede, motivará a nuestros hijos a repetirlo.
2.Es importante ser específico. Hágale saber a su hijo/a el “por qué” de sus decisiones. Si su hijo/a toma una decisión difícil, por ejemplo, dígale: “Sé que fue difícil decidir no ir a la fiesta con tus amigos, y quedarte en casa para trabajar en las tareas del colegio. Esa fue una decisión muy madura y responsable”. La próxima vez que su hijo/a tengo que tomar una decisión difícil recordará esta situación.
3.Hay estilos diferentes. Descubra la manera en que a su hijo/a le gusta ser reconocido/a. Algunos disfrutan de un abrazo o de una palmada en la espalda. Otros quieren ser escuchados, y otros prefieren una nota por escrito. Es cuestión de descubrir que le gusta más a nuestros hijos.