Confía en el Señor de todo corazón, y no en tu propia inteligencia. Reconócelo en todos tus caminos, y él allanará tus sendas. No seas sabio en tu propia opinión; más bien, teme al Señor y huye del mal. Proverbios 3:5 – 7
Estos versículos nos animan a depender de Dios en todo nuestro caminar.
Muchas veces preferimos depender de nuestros conocimientos y nuestras habilidades en nuestras vidas, creyendo que sabemos lo que es mejor y cómo hacerlo de la mejor manera. Pero no es así, El que mejor sabe todo es Dios.
Y en estos versículos El nos anima a confiar al 100% en El (no solo un poco) y a tenerlo siempre presente en todo lo que hagamos. Nos anima a temer a Dios y a huir del mal.
Vemos también que esto traerá un resultado: Que Dios va a allanar nuestro camino, El arreglará aquello que creemos que no se puede arreglar.
Cada día nos enfrentamos a decisiones, a situaciones y opciones en las cuales debemos considerar estos versículos, y colocar a Dios primero y confiar en que El sabe lo que es mejor. ¡Animáte a confiar en El cada día, no te defraudará!
Escrito por Rebekka Otremba