Yo deshice como una nube tus rebeliones, y como niebla tus pecados; vuélvete a mí, porque yo te redimí. Isaias 44:22
Dios ha borrado nuestras rebeliones, nuestros pecados, todo esto por amor a sí mismo. Nos ha dado una promesa maravillosa la cual es que él no se acordara nunca más de nuestros pecados. Esto quiere decir que esos pensamientos de culpa no provienen de Dios, ya el Señor no recuerda tus pecados, pues hemos sido limpiados con su sangre.
Levantémonos y acordémonos de las grandes cosas que Dios ha hecho con su pueblo, por ello Dios expresa: ¡No me olvides!
Bendiciones Julio Leiva