Estas aqui
Inicio > Recursos > Devocionales > La belleza desvanece

La belleza desvanece

Una voz dijo: «¡Grita!». Y yo pregunté: «¿Qué debo gritar?». «Grita que los seres humanos son como la hierba. Su belleza se desvanece tan rápido como las flores en un campo. La hierba se seca y las flores se marchitan bajo el aliento del Señor. Y así sucede también con los seres humanos. La hierba se seca y las flores se marchitan, pero la palabra de nuestro Dios permanece para siempre». Isaías 40:6 – 8
Cuántas veces no nos olvidamos que la belleza, nuestra apariencia es solo pasajera, que eso pasa, que se marchita. Invertimos tanto tiempo y esfuerzo en ser bellos. Las mujeres con maquillaje, crema, ropa, ejercicio y esto y aquello. Los hombres también se arreglan, hacen ejercicio, levantan pesas, se visten bien, etc. Cada ser humano busca de alguna forma verse bien, ser atractivo. Por esa preocupación las cirugías estéticas se han vuelto de moda y hacemos de todo por mantener esa belleza. Pero tarde o temprano se va, como dice la Biblia, eso es parte de la vida. El ser humano se marchita como la hierba. Entonces invertir tanto en eso no vale la pena, pero hay algo que si permanece, algo que no cambia. Y es la palabra de Dios y El mismo. Es un lugar seguro, algo que nunca cambiará, que no nos decepcionará. En vez de enfocarnos tanto en nuestro exterior, enfoquémonos en Dios y en agradarlo a El. Eso si vale la pena y es permanente.
Escrito por: Rebekka Otremba

Rebekka Otremba
Soy Rebekka Otremba. Soy colombo-alemana, y estudié una Licenciatura en Biblia y Teología, una Maestría en Psicología Clínica Cristiana, tengo un Diploma Avanzado en Respuesta en Crisis y Cuidado en Caso de Trauma, estudios en tratamiento de Desordenes Alimenticios, y varios cursos de Consejería/Psicología. Soy Master Coach en Salud Mental con especialización en Prevención de Suicidio. Mi pasión y deseo es ayudar a los jóvenes con sus luchas, problemas y dificultades, poder escucharlos, consolarlos, animarlos y aconsejarlos para lograr el potencial que Dios les ha dado. Estoy dispuesta y deseosa de escucharte y ayudarte. Si necesitas ayuda, contáctame al correo electrónico: conversemosenconfianza@gmail.com. No lo enfrentes sol@

Leave a Reply

Top