“Así que, hermanos, os ruego por las misericordias de Dios, que presentéis vuestros cuerpos en sacrificio vivo, santo, agradable a Dios, que es vuestro culto racional. No os conforméis a este siglo, sino transformaos por medio de la renovación de vuestro entendimiento, para que comprobéis cuál sea la buena voluntad de Dios, agradable y perfecta.” Romanos 12:1-2
¿Algunas vez le has preguntado a Dios, por qué se demora tanto? ¿Te gustaría levantarte por la mañana y poder recibir un email o un mensaje de whatsapp en donde te revele Su Voluntad para ese día? Talvez has escuchado por ahí la trillada frase que en tono de duda reza: “Hay que ver cual es la voluntad de Dios” como si esta fuera un aura que vuela por el aire y nadie pudiera comprobar de qué se trata.
Pensemos como si se tratase de un difunto que deja su última voluntad por escrito: el testador le deja dicho al heredero, a través de su abogado, cual es su voluntad. Por ejemplo: “a mi hijo____ le heredo la camioneta”. Ese documento se llama testamento. Bueno, Dios nos dejó en sus dos Testamentos, más de 34 mil promesas, todas por escrito. No debemos de suponer o especular basados en nuestros sentimientos, porque (a pesar de que Dios es sensible a ellos) Él está comprometido en cumplir lo que dejó por escrito y si lo que sentimos o queremos no está de acuerdo a Su Palabra, no nos va a complacer solo porque repetimos frases como: “Este proyecto, o esta relación, o este trabajo, están puestos en las manos de Dios”.
A través de su abogado (Cristo) nos da buenas noticias todos lo días. El problema es que, si como hijos no le hacemos caso al abogado y no leemos el testamento, nunca sabremos que «heredamos la camioneta». Para esto en el libro a los Romanos, en el capítulo 12, versículos 1 y 2, Pablo nos deja los 3 requisitos clave que debemos poner en práctica, para que así, podamos conocer y comprobar que lo que estaba escrito para nosotros es cierto y pongamos nuestra confianza en eso, de nuevo, no en lo que sentimos, sino en lo que está escrito. Y que, además podamos tener la certeza de que cuando Él la cumpla, porque lo va a hacer, esa voluntad para tu vida, no añadirá ningún tipo de incertidumbre ni tristeza, por el contrario, será AGRADABLE y PERFECTA.
Escrito por Luis Alonso Naranjo