Entonces el SEÑOR preguntó a Satanás: -¿Te has fijado en mi siervo Job? Es el mejor hombre en toda la tierra; es un hombre intachable y de absoluta integridad. Tiene temor de Dios y se mantiene apartado del mal. Job 1:8
¡Qué privilegio! Yo quisiera que Dios hablara así de mí, ¿y tú? De esta interacción entre Dios y Satanás, podemos ver que Dios estaba como orgulloso de Job. Dios mismo, el Ser santo y perfecto, que nos conoce a la perfección, decía que Job era intachable, íntegro, temeroso de Dios y apartado de maldad. No solo eso, dice que es el mejor hombre de la tierra, wow! ¿Qué hizo a Job tan diferente?
Pues creo que lo mismo que Dios dice en ese versículo: Temía a Dios, se mantenía apartado del mal, era íntegro e intachable. ¿Quieres enorgullecer a Dios? Pues vive una vida como la que vivió Job, coloca a Dios en primer lugar y sobre todo, y verás que Dios dirá lo mismo de ti… Ese es un gran privilegio, pero es un reto vivir ese tipo de vida… pero vale la pena, ¿no?
Escrito por Rebekka Otremba