Por favor, ayúdanos contra nuestros enemigos, porque toda la ayuda humana es inútil. Con la ayuda de Dios, haremos cosas poderosas, pues él pisoteará a nuestros enemigos.
Salmo 60:11-12
Tú y yo necesitamos la ayuda de Dios, pues la ayuda humana es inútil. Cuantas veces nos olvidamos de esto, tendemos a pedirle más rápidamente ayuda a la gente, a los humanos que creemos pueden ayudar con esta o aquella situación, pero al final muchas veces nos damos cuenta que su ayuda no sirve de nada, que es inútil. Pero hay alguien que si puede ayudar, y puede ayudar de manera poderosa e increíble, mejor dicho, puede ayudar realmente, y ese es Dios. Con Dios podemos hacer cosas poderosas, podemos vencer a nuestros enemigos y podemos tener nuestra victoria. Así que dejemos de depender tanto de los humanos y la ayuda que nos ofrecen, y más bien dependamos de Dios y la ayuda real que El nos puede ofrecer.
Escrito por: Rebekka Otremba