Que todo lo que soy alabe al Señor; con todo el corazón alabaré su santo nombre. Que todo lo que soy alabe al Señor; que nunca olvide todas las cosas buenas que hace por mí. Él perdona todos mis pecados y sana todas mis enfermedades. Me redime de la muerte y me corona de amor y tiernas misericordias. Colma mi vida de cosas buenas; ¡mi juventud se renueva como la del águila! Salmo 103:1 – 5 (NTV)
Es tan fácil enfocarnos en lo que nos falta, en nuestros dolores, pecados, errores, lo que anhelamos y no hemos logrado, etc. Esa es la tendencia humana, pero como creyentes debemos ser diferentes: Alabar a nuestro Señor porque El realmente es bueno con nosotros. Debemos cada día tomarnos un tiempo para recordar las cosas buenas que hace por nosotros: nos da un nuevo día de vida, nos perdona nuestros pecados, sana nuestras enfermedades, nos corona de amor y misericordia, nos culpa los deseos más mínimos, etc. Enfoquemonos en lo bueno que El nos da cada día y no en lo mal que va el mundo o las circunstancias. Dios es DEMASIADO bueno con nosotros, no lo olvidemos
Escrito por: Rebekka Otremba