Luego dijo Jesús: «Vengan a mí todos los que están cansados y llevan cargas pesadas, y yo les daré descanso. Pónganse mi yugo. Déjenme enseñarles, porque yo soy humilde y tierno de corazón, y encontrarán descanso para el alma. Pues mi yugo es fácil de llevar y la carga que les doy es liviana». (Mateo 11:28 – 30 NTV)
Cuantos de nosotros no estamos cargados, sea por nuestros estudios, nuestro trabajo, situaciones familiares, ministerio, problemas interpersonales, problemas personales, etc. A veces creemos que tenemos tanto que ya no podemos… Que estamos cansados, agotados, que queremos tirar la toalla e irnos a una isla remota a ver si eso soluciona la situación….
Pero Jesús está ahí, El te ve y dice: Ven a mí, dame esa carga. Yo te voy a dar el descanso que necesitas. Yo te daré una carga que sea ligera…. Déjame que te enseñe como manejar la vida y las situaciones, como vivir de la manera adecuada para tener descanso.
No es que El no da una carga, pero la suya es liviana y El siempre nos ayuda. Así que ve a Jesús, dale tu carga, deja que te enseñe y acepta su carga… Y tú y yo viviremos mucho mejor.
