¿A quién tengo en el cielo sino a ti? Te deseo más que cualquier cosa en la tierra. Salmo 73:25
Todos tenemos diferentes deseos en esta vida, deseamos una buena vida, tal vez un buen carro, una buena carrera, una buena familia, etc… Hay muchos deseos, dependiendo de la persona… Pero hoy quiero animarnos a recordar la grandeza e inmensidad de Dios y que El sea nuestro mayor deseo… Que deseemos a Dios sobre todo, Su presencia, Su obrar en nuestra vida y Su intervención en todo lo que hacemos. El es el único que puede llenar todos nuestros vacíos, el único deseo que realmente satisface y llena. El único deseo que vale la pena seguir. Anhelemos y deseemos a Dios sobre todo.
Escrito por: Rebekka Otremba