No digas: Soy demasiado joven me contestó el Señor, porque debes ir dondequiera que te mande y decir todo lo que te diga. Jeremias 1:7
Es tan fácil excusarnos en que somos demasiado jóvenes para seguir a Dios, o para servirle, o para cambiar ciertas cosas en nuestras vidas… Que ya cuando seamos mayores haremos todo eso… Pero Dios acá le está diciendo a Jeremías, y a nosotros, que la juventud para Dios no es una excusa. Si El nos dice que debemos ir a un lado, hacer cierta cosa, decir algo, servirle, cambiar algo, etc… lo debemos hacer, no importa nuestra edad…
Al contrario siendo jóvenes podemos darle toda nuestra vida a El y así ofrecerle mucho más que si esperamos a ser mayores. No te excuses más en tu juventud, toma las decisiones que debes tomar ahora. Obedece a lo que Dios te está diciendo ahora…
Escrito por Rebekka Otremba