¿Cómo puede un joven mantenerse puro? Obedeciendo tu palabra. Me esforcé tanto por encontrarte; no permitas que me aleje de tus mandatos. He guardado tu palabra en mi corazón, para no pecar contra ti. Salmo 119:9 – 11 (NTV)
En este mundo a veces como jóvenes nos cuesta ser puros o mantenernos puros. El mundo nos ofrece tantas cosas que fácilmente nos hacen ensuciarnos, no solamente en la parte moral o sexual, pero también en los pensamientos, intenciones, negocios, estudios, etc. Es más fácil engañar, mentir, sobornar, hacer trampa, etc. que vivir de acuerdo a los mandatos de Dios. Y es en medio de este mundo y circunstancias que debemos recordar estos versículos y vivir por ellos. SI podemos vivir y mantenernos puros, y eso lo hacemos obedeciendo Su Palabra. Para ello la debemos conocer y exponernos a ella. Debemos “guardar su palabra en nuestro corazón” o sea memorizarla y meditar en ella para así no pecar. Así que nos reto, mantengámonos puros, leamos la Palabra, meditemos en ella y obedezcamosla, entonces seremos jóvenes que marcan la diferencia y viven puros y como Dios quiere. Es posible, ¡no te rindas!
Escrito por: Rebekka Otremba