Si rechazas la disciplina, sólo te harás daño a ti mismo, pero si escuchas la corrección, crecerás en entendimiento. Proverbios 15:32
¿A quien de nosotros le gusta la disciplina? Probablemente a ninguno. La tratamos de evadir y hasta a veces huimos de ella… Pero la Biblia nos anima a aceptar la disciplina, no a rechazarla, pues el rechazar la disciplina solo nos hará daño a nosotros mismos. La disciplina está creada para corregirnos, guiarnos y llevarnos por el camino correcto. Aunque en el momento duela, tiene beneficios duraderos y nos van a llevar a avanzar, pero sin disciplina nunca podremos avanzar y nos estaremos haciendo daño. Así que, aunque duela y no sea fácil, aceptemos la disciplina, nos hará bien.
Escrito por: Rebekka Otremba