El camino de Dios es perfecto. Todas las promesas del Señor demuestran ser verdaderas. Él es escudo para todos los que buscan su protección. Salmo 18:30
Cuantas veces no dudamos que el camino de Dios es perfecto, cuantas veces hemos querido ayudarle a Dios a guiar nuestra vida, a dirigir nuestros pasos? Pero este salmo nos recuerda algo clave: Los caminos de Dios son perfectos, aunque tú y yo no siempre los entendamos o nos guste en ese momento… El tiene en vista el final, la meta…. Y también confía en que Sus promesas son verdaderas, tal vez estás esperando que se cumplan… pero se cumplirán… Y confía en El, el es tu escudo, El te protege… Así que confiemos en Dios, creamos Sus promesas y vayamos a El por protección… no a nuestras propias maneras y caminos… El tiene control y desea lo mejor para ti y para mí.
Escrito por: Rebekka Otremba