Por lo tanto, ya que estamos rodeados por una enorme multitud de testigos de la vida de fe, quitémonos todo peso que nos impida correr, especialmente el pecado que tan fácilmente nos hace tropezar. Y corramos con perseverancia la carrera que Dios nos ha puesto por delante. Hebreos 12:1
Alrededor nuestro tenemos muchos héroes de la fe, tanto pasados como presentes. Esto debe llevarnos al punto de quitar encima todo aquello que nos impida correr esa misma carrera, de correr la carrera de la fe y de seguir a Dios de todo corazón. Y sobre todo debe animarnos a dejar el pecado de lado, el mayor impedimento para avanzar y lograr ser también un héroe de la fe. No requiere ser super humano para terminar siendo un héroe de la fe, lo que se requiere es que dejemos todo aquello que nos impida correr, que veamos los ejemplos existentes, gente común y corriente que siguió y confió en Dios de todo corazón. Y además te quiero animar a correr con PERSEVERANCIA, perseverancia implica no rendirse aunque el camino se ponga difícil, aunque te digan que no lo vas a lograr, aunque lo más fácil es echar para atrás… Seamos héroes de la fe!! Con la ayuda de Dios es posible.
Escrito por: Rebekka Otremba