Es cierto que ustedes viven en obediencia, lo que es bien conocido de todos y me alegra mucho; pero quiero que sean sagaces para el bien e inocentes para el mal. Romanos 16:19
Primeramente quiero animarte que así como el apóstol Pablo dijo esto de los Romanos, se pueda decir de nosotros: Que vivimos en obediencia a Dios y eso es bien conocido por todos. Que nuestra obediencia a El se note, que sea algo que caracterice nuestra vida.
Pero también quiero animarte a que seamos sagaces para el bien e inocentes para el mal. Que seamos personas/jovenes que se caracterizan por hacer el bien, cueste lo que cueste y sea como sea, y que para el mal seamos inocentes, o sea que ni sepamos qué es el mal. Con la ayuda de Dios podemos ser: 1. obedientes y 2. sagaces para el bien e inocentes para el mal.
Escrito por Rebekka Otremba