Dios mío, tú siempre cumples tus promesas y todo lo haces con amor. Siempre estás cerca de los que te llaman con sinceridad. Tú atiendes los ruegos de los que te honran; les das lo que necesitan y los pones a salvo. Salmo 145:17-19
¡Que gran Dios tenemos tú y yo! Es un Dios que cumple Sus promesas y todo lo hace con amor. El siempre estará cerca a nosotros si nos acercamos a El con sinceridad. Si le honramos, El atenderá nuestros ruegos. El nos da lo que necesitamos (no siempre es lo mismo que lo que queremos…) y nos pone a salvo.
Tenemos un Dios muy grande, muy maravilloso y un Dios al que debemos entregar toda nuestra vida y permitir que El nos guíe, nos ayude y nos diga que hacer o dejar de hacer. Confíemos cada día más en este Dios que es muy bueno, pero que también espera que nos acerquemos con sinceridad, lo honremos y estemos permitiendo que El guíe tu camino.
Escrito por Rebekka Otremba