Nehemias 4
I El Desanimo
“Sentarnos a lamer nuestras propias heridas, y esto sucede cuando pensamos tan solo en nuestras propias necesidades, y deseos, y nos negamos a amar y ser amados”
“Es una enfermedad interna, comienza con los gérmenes de la duda de uno mismo, por medio del temor y de las exageraciones negativas, nos debilita y de pronto salimos corriendo a escondernos como sin saber quien es Dios”
II Causas de desánimo
1.Pérdida de Fuerza – v 10
“Y dijo Judá las fuerzas de los acarreadores se ha debilitado”
Debilitado: Tambaleado, vacilado, bamboleado.
2.Pérdida de visión – v10
“Hay mucho escombro”
Escombro: Tierra seca, restos, suciedad, piedras partidas, durezas, trozos de argamasa seca.
3.Pérdida de confianza – v10
“No podemos edificar el muro”
“Porque el pueblo tuvo animo para trabajar” = “El pueblo tuvo corazón para trabajar”
4.Pérdida de seguridad. – v11
“Y nuestros enemigos dijeron: No sepan, ni vean, hasta que entremos en medio de ellos y los matemos, y cesar la obra.
III Como podemos tratar el desánimo
1.Unificar los esfuerzos hacia una meta v4:13
“ Entonces en las partes bajas del lugar, detrás del muro, y en los sitios abiertos, puse al pueblo por familias, con sus espaldas, con sus lanzas y con sus arcos”
2.Dirigir la atención hacia el Señor. – v4:14
“Después mire, y me levanté y dije a los nobles y a los oficiales, y al resto del pueblo: No temáis delante de ellos; acordaos del Señor, grande y temible
3.Mantener un equilibrio entre los pensamientos y las acciones. – v4:15,16
“…Pelead por vuestros hermanos, por vuestros hijos y por vuestras hijas, por vuestras mujeres y por vuestras casas”
4.Determinar un sitio de reunión. – v19
“En el lugar donde oyereis el sonido de la trompeta, reunión allí con nosotros; nuestro Dios peleará por nosotros.
5.Desarrollar un ministerio de servicio a otros. – v21,22
“Nosotros, pues, trabajáremos en la obra; y la mitad de ellos tenían lanzas desde la subida del alba hasta que salían las estrellas, También dije entonces al pueblo: Cada uno con su criado permanezca dentro de Jerusalén, y de noche sirvan de centinela y de día en la obra”.
Conclusión
Si usted no logra vencer el desanimo nos volvemos presa fácil del enemigo de nuestras almas, recuerde que Dios es su Señor.